EN LAS BODEGAS

Empieza el baile en la bodega. Las uvas en la viña ya empiezan a estar maduras, hacemos control de maduración periódicamente. Bajamos a la viña y en una bolsa recogemos muestras representativas de cada parcela, bayas de diferentes plantas. En la misma viña hacemos las dos primeras fases de control: visual y gustativo. Controlamos el aspecto de la piel, abrimos la uva y observamos las semillas. En boca, saboreamos el fruto, probamos la textura de la piel, mordemos las semillas. En el laboratorio, pesamos y equilibramos las bayas para controlar el aumento de volumen, controlamos la acidez total y con el refractómetro comprobamos la concentración de azúcar y con ello su futuro grado alcohólico y PH. Buscamos la relación adecuada entre los resultados esperando el momento para su recolección óptima. La técnica, la experiencia y la intuición nos ayudan a decidir cuando.
Es el momento, empieza la vendimia. Vendimia del blanco –finales de agosto- Vendimia del negro –septiembre-octubre- según la variedad.
Comprobamos que todo funcione en la bodega, que todo esté a punto, maquinaria, depósitos, mangueras,….
Empezamos al amanecer, cuando despunta el alba, decidimos cual será el proceso de control de calidad que, al hacerlo forma manual, nos permite seleccionar los racimos directamente durante la vendimia
Racimo a racimo los colocamos en cajas, como máximo 15 Kg. cada una. Llegan seguidamente a la bodega de elaboración, frescos, recién cogidos.


Blancos: 17 i 117
Ponemos los racimos en la  tolva de la despalilladora que desgrana la uva. Dentro de la tolva hay unas paletas que separan los palillos, sarmientos y hojas de las bayas. Estas uvas desgranadas pasan por unos rodillos que las estruja ligeramente, rompiéndoles la piel para facilitar la salida del jugo. Todo ello se introduce en la prensa. La prensa neumática mediante una ligera presión obtiene el mosto flor, que trasladamos al depósito de acero inoxidable con una temperatura constante de 10ºC.

MasVida 17
Dejamos reposar el mosto dentro del depósito entre 24 y 48 horas con una temperatura controlada de 10ºC. Desfangamos trasegando el mosto por succión y lo separamos de las impurezas que han precipitado al fondo del depósito.
Trasladamos el mosto a otro depósito de acero inoxidable, donde entre 10 y 18 días fermenta con una temperatura controlada a 17ºC.
Hacemos un nuevo trasiego para eliminar impurezas del fondo.
Durante los meses siguientes el vino reposa en el depósito. Cada dos meses hacemos trasiegos para ir eliminando sucesivamente los sedimentos.

MasVida 117 
Una vez empezada la fermentación trasladamos el mosto a barricas nuevas de roble francés que le confiere al vino ese aroma sutil de madera, tostados y especies. La fermentación continúa en la barrica con sus propias lías. Periodicamente removemos el vino para mantener sus finas lías en suspensión, lo que aporta estructura y untuosidad en boca al futuro vino. Reposa 4-5 meses en la barrica

Clarificamos y estabilizamos el vino.
Embotellamos. Se traslada hasta la bodega un furgón embotellador provisto de la maquinaria precisa para poder embotellar. Filtramos, embotellamos, tapamos, encapsulamos, etiquetamos y encajamos.

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Tintos: MasVida 32 y MasVida 23
Ponemos los racimos en la  tolva de la despalilladora que desgrana la uva. Dentro de la tolva hay unas paletas que separan los palillos, sarmientos y hojas de las bayas. Estas uvas desgranadas pasan por unos rodillos que las estrujan ligeramente, rompiéndoles la piel para facilitar la salida del jugo. Se traslada mediante una manguera a los depósitos de fermentación. Temperatura controlada, máximo 25ºC.

La fermentación-maceración se realiza durante 15 a 25 días. El mosto vino fermenta con los hollejos de la uva que le transfiere taninos y aromas. Cada día durante la fermentación se airea el mosto realizando remontajes, sacamos el mosto vino por debajo del depósito y lo echamos por encima del sombrero. El sombrero son los hollejos que por la fuerza del CO2 liberado por la fermentación quedan en la superficie del mosto vino. 
Hacemos el sangrado, trasegamos el vino, separamos el hollejo del mosto. Descubamos, prensamos ligeramente y de nuevo en los depósitos, comienza la fermentación maloláctica. El ácido málico de la pulpa se transforma en ácido láctico, reduciendo la acidez del vino y aumentando su calidad.

MasVida 23

Trasegamos nuevamente el vino en las barricas de roble francés de 225 litros. Allí permanece un mínimo de ocho meses, según la cosecha y las características de la añada. Durante el proceso de guarda y añejamiento continuamos los controles analíticos y catas que nos permite valorar su equilibrio, potencia, densidad, calidad…
Durante ese periodo continúan los controles analíticos y catas para valorar las cualidades y propiedades de cada variedad. El coupage lo decidimos entre todos. Cada año mezclamos las variedades en las proporciones más adecuadas, de forma que cada variedad se complemente para unificar sus cualidades y conseguir el equilibrio y calidad requeridos.

MasVida 32
Nuestro niño mimado. Fermenta aparte el mosto de Merlot de la parcela que mejor maduración ha conseguido. Una vez fermentado, envejece 12 meses en bota de roble Alier. Luego pasa un año más en botella en la sala de envejecimiento, construida bajo tierra, donde se mantiene, de forma natural, la misma baja temperatura todo el año.

Embotellamos sin etiquetar y dejamos las botellas durante un año enjauladas en la sala de envejecimiento, una vez transcurrido su reposo en botella, etiquetamos, encajamos.

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